STRAVINSKY

No componía música para reflejar emociones, “La música es solo música” decía, y siempre se preocupaba más por cómo sonaban las notas, los acordes y las orquestaciones que por transmitir algún sentimiento humano. 

Quédate en conexión con nosotros para escuchar la música del peculiar compositor ruso, Igor Stravinsky.

EL PERSONAJE 

Casi completamente calvo, con cabeza de huevo, orejotas, y bigote debajo de una nariz enorme sobre la que descansaban unos anteojos gruesos y pesados; todo eso encima de un pequeño cuerpo como de hormiga, siempre cubierto por suéteres, abrigos, bufandas y una boina que a veces se dejaba puesta hasta para dormir, porque además era hipocondriaco… Así era el compositor Igor Stravinsky, como una hormiga con cabeza de huevo, pero una hormiga de esas muy ordenadas y trabajadoras. “¡Quiero trabajar!” le renegaba a una enfermera que lo estaba cuidando “y si no puedo trabajar, mejor quiero morirme”. 

Creo que hay pocos compositores en la historia que se hayan tomado sus composiciones tan seriamente como Stravinsky. Él estaba completamente convencido de la importancia de cada una de sus obras y veía en cada una de ellas una obra maestra. Cuando le preguntaron, “oiga maestro, y cuál de sus obras nos podría recomendar más” él contestaba “TODAS, le recomiendo TODAS mis obras”.

EL TACAÑO

Su vida era su música, y entre componer, dar conciertos y dirigir orquestas apenas tenía tiempo para cualquier otra cosa, pero eso le gustaba porque así podía presentar su música tal y como a él le gustaba. ¿Y qué motivaba a Igor a trabajar tan duro? ¡El dinero! El lo que quería era cobrar los cheques, así que se puso a componer y a dirigir tanto como podía. ¡Le encantaba la lana y era de tacaño y codo, lo que sigue!

Era tan tacaño que cuando le llegaba correo y veía que había alguna estampilla que no estaba sellada, pues sí, lo metía en agua para despegarla y volver a usarla en su correspondencia. Era tan codo que odiaba pagar copistas cuando se necesitaban partituras para toda la orquesta así que él mismo lo hacía aunque tardara años, pero eso sí, se ahorraba una lanilla.  

EL HIPOCONDRIACO

Igor Stravinsky era hipocondriaco, y cuando no quería ir a una reunión decía que estaba enfermo de, no sé, ébola, y si estaba en algún lugar con más personas y alguien estornudaba, salía disparado dejando un hoyo con forma de Stravinsky en la puerta. Para él no existía eso de tomar las cosas con calma, más bien siempre tenía reacciones intensas para todo, pero así como era de intenso, tenía una curiosidad igual de intensa. Le gustaba conocer otros tipos de música, sobre todo folklórica y jazz, y las incorporaba a su música. 

Yo sé que si le hubiéramos preguntado a Stravinsky, él hubiera dicho que todas sus obras son obras maestras, pero algunas de ellas parecen experimentos; siempre estaba experimentando y tratando de hacer algo más interesante cada vez. Compuso hasta música de circo una vez que le encargaron música para un espectáculo con 50 elefantes bailarines. “Hh, ¿qué edad tienen los elefantes?” preguntó Igor “acepto solo si son elefantes jóvenes, elefantes viejos no quiero”. Aaaay eso sí era ideatico a más no poder.

EL WHISKY

Muy preocupado por su salud se la pasaba Igor Stravinsky y se la pasaba pensando que le daban todas las enfermedades. Estaba tan obsesionado que llevaba un diario detallado de todos los medicamentos que tomaba y de los síntomas que tenía. Aaaaah pero eso sí, le gustaba comer como rey, fumaba todo el tiempo y… y… bueno… le encantaba el whisky.

“¡Mi nombre no debería ser Stravinsky!”decía Igor “¡debería ser Strawhisky!” y podía estar tomando desde el desayuno si se encontraba un pomo por ahí. Renegón, tacaño, y borracho, apa joyita. Una vez se puso tan borracho durante una cena que ofrecía el Presidente John F Kennedy especialmente para él, que los guardias presidenciales lo tuvieron que sacar y lo llevaron a su casa temprano. 

Qué bueno que se lo llevaron antes de que se fuera a sentar con el Presidente a pedirle que lo dejara no pagar impuestos. ¡Sí, sí! Igor Stravinsky estaba muy clavado con el dinero. XD Odiaba el hecho de que los músicos y directores que presentaban sus obras siempre ganaban más que él en los conciertos. ¡Eso lo volvía loco! Por eso se puso a tocar conciertos y a dirigir, ¡PORQUE QUERÍA LA LANA!

Igor Stravinsky - Arnold Newman 1946

EL ESCÁNDALO

A principios del siglo 20, sucedía una revolución cultural en París. ¿Te acuerdas de la película Moulin Rouge? Si no la has visto, te la recomiendo. Era una época en la que la ciudad de las luces era el centro del arte y las ciencias en Europa. Era una época muy bella, LA BELLE EPOQUE, L’ART NOUVEAU, LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL… Toda la ciudad estaba llena de arte, arquitectura y diseño.

Digamos que había dos bandos: el de los conservadores y los liberales. Los conservadores preferían el arte académico en todo su esplendor y sobriedad, y los liberales se emocionaba cuando alguien trataba de ir más allá de la elegancia y las tradiciones y rompía las fronteras de la propiedad;  pero todos asistían muy emocionados a los conciertos de Stravinsky, hasta que una noche, las cosas no salieron como él esperaba. 

En 1913 Stravinsky estrenó una de sus obras maestras en  el Teatro de los Campos Elíseos. Cuando comenzaron los primeros compases de su ballet La Consagración de La Primavera los murmullos del público eran tales, que los bailarines no podían escuchar la música que estaban bailando, el coreógrafo tenía que echarle un vistazo al director de la orquesta desde donde podía y se puso a gritarles los tiempos del compás para que no se desfasaran. 

La música ya era bastante extraña para la audiencia de la época y la historia de ese Ballet estaba basada en rituales paganos muy muy antiguos, muy primitivos, y ese fue el problema. Muchos conservadores se sintieron ofendidos cuando la coreografía se puso enérgica y con movimientos muy primitivos, como una danza de tiempos antiguos, tal cual. ¡¿Pero cómo iba  a ser que en París, la ciudad más vanguardista del mundo, se atrevieran a presentar tal barbarie?!

LAS ETAPAS 

Muchas de las primeras composiciones de Stravinsky eran acerca de cuentos tradicionales o mitología rusa, con mucha magia, rituales primitivos, y danzas exóticas. Cuando salió de Rusia, basó su música en los grandes compositores del siglo XVIII; él decía que el pasado era un nido muy placentero en el que le gustaba estar para incubar su música. Después de la Segunda Guerra Mundial, sintió que su música comenzaba a pasar de moda y comenzó a componer con un estilo mucho más moderno, con acordes disonantes en los que las notas luchan entre ellas, en lugar de ser suaves y armoniosas. 

Yo sé que dije que su música no era pensada para despertar nuestras emociones, pero eso no significa que no podamos sentir nada. Sus composiciones están llenas de ritmo, de colores, de colores naturales, y nos pueden hacer reír, nos pueden hacer llorar, y hasta nos pueden hacer bailar; de hecho nos puede volver a la locura… ¿y sabes qué? La locura muchas veces se siente bien. 

Escucha la música de este episodio en SPOTIFY


Sigenos y escuchanos cada semana en Spotify, Google Podcast, TuneIn, y PocketCasts.


Anterior
Anterior

SUBACUÁTICO

Siguiente
Siguiente

SCHUMANN