La muerte y el amor

Retro-Conexión | Jalisco Radio

Los mexicanos somos una raza muy peculiar, porque convivimos con la muerte de manera distinta al resto del mundo.

Por Issac Ramírez y Silvestre K’anil

Altar de muertos en la tumba de un cementerio

Nos negamos a olvidar el dolor, porque olvidarlo sería también olvidar a las personas que ya no están entre nosotros; es por eso que acudimos a los panteones en donde nuestros abuelos, padres, hermano o amigos yacen inertes desde hace tiempo. Somos una sociedad que año con año descose las heridas del corazón con tradiciones coloridas y llenas de simbolismos para sentirnos cerca de nuestros seres queridos una vez más. Encendemos una pequeña fogata como un homenaje a quien disfrutaba acampar y calentarse las manos acercándose al fuego; o llevamos música festiva, tal vez sintiendo un poco de culpa por no haber asistido a aquel cumpleaños porque teníamos mucho trabajo.

Al final, todo esto es un desafío a la muerte porque, aunque la parca se los lleve, nosotros hemos decidido mantener viva la esencia de nuestros seres queridos en nuestros hogares y en nuestro corazón.

Sandunga

Cantante: Lila Downs
Chelista: Yo-Yo Ma

La madre querida de la Sandunga. En algunas culturas indígenas la Sandunga tiene las características de una diosa. Es la ira pero también es el amor, y es esa dualidad la que nos gusta en Oaxaca. Es una de esas canciones de mi infancia, una canción que no escuchaba muy seguido porque la tocábamos cada año durante la Guelaguetza, que es una reunión tradicional muy importante. Me preguntaron por qué no hacía esta canción ya que nos gustaba tanto.

Hay una letra en el idioma zapoteco que dice “levantate mamá, por el amor de Dios”, entonces es también un canto a la muerte de una madre, la muerte más trágica. Y es porque son canciones muy antiguas que tenemos una conexión muy fuerte con nuestro pasado, por eso mucha gente viene a Oaxaca. Es como viajar 500 años al pasado mientras estamos en el presente, por eso es un lugar tan emocionante para estar.

Romeo en la tumba de Julieta

Compositor: Sergei Prokofiev
Orquesta: Chicago Symphony Orchestra
Director: Riccardo Muti 

Para mi, una de las escenas de muerte más trágicas del repertorio sinfónico es la de Romeo en la tumba de Julieta de Sergei Prokofiev, en la que la ironía dramática y el dolor absoluto convergen de forma devastadora en una coreografía patética difícil de olvidar.

En esa escena del ballet, podemos ver a Romeo convencido erróneamente de la muerte de Julieta, sumido en la desesperación total y contemplando su cuerpo inerte. Tras una última danza de lamento, Romeo bebe el veneno mortal; y apenas unos instantes después, Julieta despierta de su sueño inducido sólo para encontrar el cadáver todavía tibio de su amado y joven esposo. Al descubrir que el plan para escaparse con él salió muy pero muy mal, ella se quita la vida con la daga de Romeo. 

Este es el trágico final de los amantes de Verona, que transforma el sepulcro de una adolescente en un altar de sacrificio donde el amor absoluto prefiere la muerte antes que la separación.


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Pavana para una infanta difunta

Compositor: Maurice Ravel
Orquesta: Chicago Symphony Orchestra
Director: Daniel Baremboim 

La Pavana para una infanta difunta de Maurice Ravel no esconde una historia trágica, ya que el lúgubre título fue elegido por el compositor simplemente por el gusto fonético y poético de sus palabras. Ravel aclaró repetidamente que la pieza no es un lamento fúnebre por una persona real, sino una evocación nostálgica y elegante de la corte española del siglo XVI y XVII, inspirada visualmente en los retratos de las infantas pintados por Diego Velázquez.

Compuesta originalmente para piano en 1899 bajo el mecenazgo de la Princesa de Polignac, la obra recrea una antigua y majestuosa danza cortesana que debe interpretarse con gracia y serenidad. El propio Ravel insistía en que la música no debía tocarse de forma dramática o lúgubre, recordándole a los músicos con ironía que lo que estaba muerta era la princesa del cuadro, no la música en sí.

La canción de Marietta

Compositor: Erich Wolfgang Korngold
Soprano: Carol Neblett
Tenor: Benjamin Luxon
Orquesta: Munich Radio Orchestra
Director: Erich Lensdorf 

La pérdida de nuestra pareja amorosa puede traer consecuencias terribles en nuestra salud mental. Este es el tema de la ópera “La Ciudad Muerta” del compositor Erich Wolfgang Korngold, que describe a Paul, un joven que pierde

Compuesto por Erich Wolfgang Korngold a los 23 años, Die tote Stadt (La ciudad muerta) es una ópera que describe a Paul, un hombre completamente consumido por el recuerdo de su esposa fallecida, al que le cuesta distinguir entre la realidad y las alucinaciones causadas por su profundo duelo. Uno de los pasajes más bellos de la ópera es la canción de Marietta, en la que ella le canta a Paul para tratar de consolarlo:

Felicidad que ha permanecido conmigo, acércate a mi lado, amor mío. En la arboleda, el atardecer declina, pero tú eres mi luz y mi día. Nuestros corazones laten inquietos el  contra el otro, mientras que la esperanza se eleva hacia el cielo.

Esta melodía melancólica, es la canción de un amor verdadero condenado a morir. A menudo la escuché cantar en días más felices, antaño. Pero todavía hay todavía otra estrofa.

Aunque una tristeza sombría se aproxima, acércate a mi lado, amor mío. Vuelve hacia mí tu rostro pálido porque la muerte no nos separará. Cuando llegue el momento de la muerte, ten la certeza de que volverás a renacer en mi corazón.



Este programa radiofónico es producido en Autlán de Navarro, Jalisco, por Harlock Media, en colaboración con Jalisco Radio del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, y fue posible gracias a Begoña Lomelí, Barcha, Lupita Jimenez, Fabian Pelayo, Silvestre K’anil e Issac Ramirez.

Whatsapp: 33 3030 5326


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